EL DÓNDE IMPORTA

noviembre 28, 2018

Cada vez más marcas son conscientes del impacto que tienen los eventos para ellas. Son una buena estrategia de marketing, comunicación y publicidad (¿cómo vamos a decir lo contrario nosotros?). Con los eventos consigues un trato más cercano entre la marca y el usuario al cual te quieras dirigir. Por ello es muy importante que todas las variables sean acordes con tu marca. Una de estas variables, que en La 5ª consideramos de peso es la localización.

Una buena localización es vital a la hora de valorar si un evento ha sido exitoso o no: si queremos que el usuario viva una experiencia al 100%, el contenedor, la atmósfera tiene mucho que aportar  y eso es lo que se tiene que conseguir con la ubicación del evento. Ya se ha dejado atrás la sala con un proyector y diferentes ponencias. El cliente busca ser único, conseguir los lugares más espectaculares, no por pomposos, más bien por sorprendentes, por rompedores, por añadirle un plus de valor de marca.

Hay espacios que ya se usan habitualmente para eventos que ya destilan en sí mismos valores interesantes, como la Fundació Joan Miró de Barcelona, el Castillo de Bellver de Palma de Mallorca, la galería de arte Hamburger Bahnhof en Berlín o el Museo de la Universidad de Navarra por nombrar algunos en los que hemos intervenido recientemente.

En otras ocasiones buscamos ubicaciones más insólitas, más inesperadas. Cuando nos proponemos este reto (o nos lo pide el cliente) nos ponemos a buscar con esa sensación de ir por un bosque apartando ramas, o como un arqueólogo excavando en la tierra… y cuando de golpe encuentras ese sitio perfecto… aparecen numerosas complicaciones para poder proporcionar a ese espacio todos los servicios que necesitaremos después: office para catering, corriente eléctrica, suministros, accesos…  Está claro que esto complica la gestión de un evento, y por supuesto incrementa los costes, pero realmente ayuda mucho a sorprender a los asistentes.

En este sentido, en La 5ª hemos hecho propuestas para eventos en invernaderos, garajes, pisos, casas abandonadas, casas particulares, edificios de oficinas en alquiler… En ocasiones los eventos se han llevado a cabo y en otros no.  ¡Pero esa chispa de investigadores de espacios no la perdemos nunca!